HEMA Rosa · Concientización

Informarse también es cuidarse

En HEMA creemos que compartir información clara también forma parte del cuidado.

Conocé las señales para consultar, los controles y cuándo los antecedentes familiares pueden requerir orientación.

Empezar la guía
HEMA Rosa, campaña de concientización sobre cáncer de mama

Contenido informativo. No reemplaza la consulta con profesionales de salud.

Lo más importante

Tres ideas para cuidarte

No necesitás recordar todo. Empezá por estas tres claves.

Prestá atención a los cambios

Un bulto, cambios en la piel, el pezón o una secreción anormal deben ser evaluados.

Los controles importan aunque no haya síntomas

La mamografía puede detectar cambios antes de que puedan verse o tocarse.

Tus antecedentes también cuentan

La historia personal y familiar puede ayudar a decidir si hace falta una evaluación genética.

La mayoría de los cambios no son cáncer, pero siempre conviene consultarlos.

Guía HEMA Rosa

¿Qué necesitás saber hoy?

Elegí un tema y encontrá la información principal sin recorrer toda la página.

Cambios que conviene consultar

Estos cambios no significan necesariamente cáncer, pero deben ser evaluados por un profesional.

Ilustración de cambios en la mama que conviene consultar

Ante un cambio, consultá con tu equipo médico.

Acompañamiento HEMA

Cuando los antecedentes importan, la genética puede aportar información

HEMA evalúa estudios genéticos relacionados con predisposición hereditaria cuando existen antecedentes personales, familiares o una indicación médica.

Recorrido orientativo

No es un circuito obligatorio: es una orientación general.

Estudios

Focalizado

BRCA1 y BRCA2

Analiza dos genes vinculados con predisposición hereditaria al cáncer de mama y ovario.

HEMA no realiza mamografías ni reemplaza la evaluación ginecológica, mastológica u oncológica.

Dudas frecuentes

Respuestas simples

Consultá con un profesional. Un cambio no significa necesariamente cáncer, pero siempre debe ser evaluado.

En Argentina, para mujeres de 50 a 69 años sin síntomas ni antecedentes personales o familiares, se recomienda una mamografía cada uno o dos años. En otras situaciones, la frecuencia debe definirse con el equipo médico.

No. La mayoría de los casos no se deben a una alteración heredada. La genética puede considerarse cuando los antecedentes hacen sospechar una predisposición hereditaria.

No. La mamografía busca detectar cambios en la mama. El estudio genético analiza si existen cambios heredados relacionados con un riesgo aumentado.

HEMA puede orientar sobre estudios genéticos hereditarios cuando existen antecedentes personales, familiares o una indicación médica.

Información · Orientación · Acompañamiento

HEMA Rosa es una invitación a informarse y consultar a tiempo

Esta guía acompaña la concientización. Ante un cambio, consultá con tu equipo médico. Ante antecedentes personales o familiares, HEMA puede orientarte sobre genética hereditaria.